miércoles, 5 de agosto de 2026

Quinta Las Mercedes: entre la memoria histórica y la presión del mercado inmobiliario en Vicente López

Al estar recorriendo el Partido de Vicente López en búsqueda de algún lugar
para contarles su historia, me llamó mucho la atención una casona centenaria
rodeada de árboles monumentales y acompañada de un parque que conserva
la atmósfera de las antiguas quintas de recreo que le dieron origen a Olivos.

Es por eso, que en este número les voy a contar la historia de la
Quinta Las 
Mercedes, una propiedad que tiene más de cien años
y cuyo futuro ha generado más de u
na discusión entre los vecinos,
historiadores y distintos funcionarios que pertenecen al municipio.

De todos modos, para entrar en contexto debemos tener en cuenta
que la vivienda ubicada en la calle Tapiales 1930 de la localidad de
Vicente López cuya construcción se llevó a cabo entre 1882 y 1896,
tuvo al doctor Juan Ramón Fernández como su primer propietario.
Unos años más tarde, Fernández, se desempeñaría como ministro
de Justicia e Instrucción Pública, en la presidencia de Julio A. Roca.

                                 

                                  

                                  

Con respecto a su construcción, la misma estuvo a cargo del
ingeniero Manuel Ocampo, (padre de las escritoras Victoria y
Silvina Ocampo), quien construyó Villa Ocampo, la reconocida
residencia de Beccar, que actualmente es parte de lo que es el
patrimonio de la UNESCO (más precisamente a partir de 1973).

Además, se puede agregar que, el diseño de los parques que la rodean
fue hecho por el reconocido arquitecto y paisajista Carlos Thays, lo que
da un valor paisajístico significativo y el predio abarca una extensión de
casi 7.000 metros cuadrados, por lo cual resalta más su magnitud y la
importancia del espacio que la conforma dentro del contexto urbano.

Por otra parte, al momento de la redacción de este artículo, se supo
que los últimos propietarios de la propiedad fueron los tres bisnietos
de Juan Ramón Fernández. De estos, únicamente uno residía en el
lugar y contaba con la compañía del encargado del mantenimiento.

No obstante, esta situación da lugar a una posible desconexión
entre los propietarios y el lugar, lo cual podría llegar a influir de
manera notable en la gestión y el cuidado de dicho inmueble.

Asimismo, "Las Mercedes" hasta el año 1977 fue una residencia de
veraneo familiar y su nombre es un homenaje a la esposa y una de
las hijas del primer propietario, lo que refleja lo importante que es la
familia en la historia del lugar. Esto da la idea que la propiedad no
solamente sirvió como un espacio de descanso, sino que también
simboliza la conexión que había dentro del ámbito familiar y a su
vez esa misma tradición que se mantiene a lo largo de los años.

Sin embargo, de acuerdo a las propias palabras del vecino de Olivos
y arquitecto Alfredo Malatto, “la propiedad se vendió en 2022. Como
después de la venta no hubo más movimientos, todos los vecinos nos
preocupamos porque nadie compra una casa como esa para nada. Y
se sumaron rumores sobre un proyecto para lotear la propiedad y hacer
un barrio privado. Es por eso que los vecinos presentamos una carta en
la Municipalidad de Vicente López, y solicitamos que nos informen qué
se haría. En el momento nos dijeron que no había ningún proyecto, pero
ahora sí lo hay: van a demoler la casa y lotearán el enorme terreno que
tiene una barranca natural con algunos árboles de más de 200 años y
un microclima único. Según la legislación eso no se podría modificar,
pero para lotear tendrían que llevar a cabo una nivelación, por lo tanto
cambiaría parte del entorno e incluso estarían modificando el hábitat”.

También, es importante destacar que la propiedad conocida ha llamado
la atención de varios productores audiovisuales debido a su elegancia y
distinción, lo que ha llevado a su uso como set de grabación, ya que, en
2001, se filmó un episodio de la serie "Los Simuladores", que fue creada
por Damián Szifrón; en 2017 se usaron sus instalaciones para rodar las
escenas de "El Ángel", dirigida por Luis Ortega y en el 2018 "Palau", que
dirigida por el destacado director de cine estadounidense Kevin Knoblock.

Finalmente, les agradezco a ustedes lectores por permitirme contarles
historias de distintos lugares o personas que todos los meses les estoy
compartiendo. Espero hayan conocido un poco acerca de esta mansión
de estilo ecléctico que aún en la actualidad es parte del barrio de Olivos.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

viernes, 3 de julio de 2026

Historia de la Copa Mundial de Fútbol

Mucho tiempo antes de que el fútbol se convirtiera en el deporte
más 
conocido del mundo, sus inicios se remontan a los antiguos
juegos de pelota de diferentes culturas. No obstante, fue recién
en el siglo XIX, en Inglaterra, donde se empezaron a crear las
normativas que definieron al fútbol tal como lo conocemos hoy.

Desde esa época ahora, este deporte ha tenido un desarrollo
impresionante, atravesando límites, culturas e idiomas, hasta
llegar a volverse en una auténtica pasión mundial que reúne a
millones de 
personas en cada uno de los rincones del planeta.

Es por eso, que en este número les voy a contar la historia de
la Copa Mundial de Fútbol, la cual ha sido creada por la FIFA
(Federación Internacional de Fútbol Asociación), y a partir de
su primera edición en Uruguay, que ocurrió en 1930 hasta la
actual, se consolidó como el evento deportivo más importante
y convocante del mundo debido a la cantidad de espectadores.

                               

Asimismo, a lo largo de más de nueve décadas, el torneo reúne
a las mejores selecciones nacionales que protagonizan historias
inolvidables, hazañas deportivas y momentos que van a quedar
grabados para siempre en la memoria de todos los aficionados.

La primera Copa Mundial de Fútbol tuvo la participación de apenas
trece países (que fueron: siete de Sudamérica, cuatro de Europa y
dos de Norteamérica) y, es importante mencionar que no se realizó
un proceso para poder clasificar, cosa que ocurrió para Italia 1934.

El campeonato, que se llevó a cabo por completo en la ciudad
de 
Montevideo (la capital de Uruguay), concluyó con la victoria
del anfitrión, luego de ganarle 4-2 a Argentina en la final, en el
emblemático Estadio Centenario (siendo éste el único estadio
que fue declarado Monumento Histórico del Fútbol Mundial).

                      

Sin embargo, la Copa del Mundo aún influye en la transformación
del fútbol y en el desarrollo social, por lo que el evento se mantuvo
en pie a pesar de las interrupciones que se dieron por la Segunda
Guerra Mundial, por lo cual no se disputó en los años 1942 y 1946.

Además, fue testigo de la aparición de grandes figuras como son
Pelé, Diego Maradona, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, con lo
cual aumentó poco a poco la cantidad de equipos participantes
para exponer el crecimiento del fútbol con el paso del tiempo.

Por otra parte, el Mundial actual cuenta con dos nuevos hitos,
ya que es la primera vez que es organizado por tres países: 
Canadá, Estados Unidos y México, y también, porque es la
primera ocasión en que están participando 48 selecciones.

Incluso, es bueno poder destacar que México, hasta ahora
es el primer país en recibir tres mundiales, después de ser
elegido sede para las ediciones de 1970 y 1986, mundiales
donde Brasil y Argentina fueron los respectivos campeones.

A su vez, el proceso para elegir quien será sede del próximo
campeonato comienza aproximadamente seis años antes de
que se celebre. Este periodo de tiempo se le entrega al país
anfitrión para desarrollar, proyectar y construir los estadios
que serán las sedes y la infraestructura necesaria para así
recibir a las selecciones que participarán y los aficionados.

Históricamente, la sede solía rotar entre los de países de
América y Europa. Las únicas excepciones que ocurrieron
fue para las Copas Mundiales de 2002, 2010 y 2022, que
se disputaron en Corea del Sur, Japón, Sudáfrica y Catar.

Por lo tanto, desde aquel modesto campeonato de 1930
hasta el inmenso certamen de 2026, la Copa del Mundo
aún conserva su esencia: juntar a naciones de todos los
continentes en una fiesta deportiva cuando se "frena" el
tiempo mientras que se realiza el campeonato (un mes).

                        

Finalmente, les quiero agradecer a ustedes los lectores por
dejarme contarles historias de distintos sucesos o personas
cada mes. Espero hayan conocido un poco más acerca de
esta competencia, que cada cuatro años vuelve a renovar
la esperanza de los países participante de llegar a lo más
alto y lograr el objetivo deseado: ser "el mejor del mundo".

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

jueves, 4 de junio de 2026

La vocación de acercar la música sinfónica al público desde el uso de la imagen y la palabra

En un recorrido que combina precisión técnica y sensibilidad artística,
hay historias que demuestran como la curiosidad puede convertirse en

una herramienta de difusión cultural. Desde el mundo de la electrónica
y la industria hasta el universo de la música sinfónica, las trayectorias
revelan un hilo conductor: el impulso por comprender y a la vez, poder
acercar el conocimiento a personas que van de jóvenes hasta adultos.

A través de propuestas audiovisuales y medios didácticos innovadores,
la música (muchas veces percibida como compleja o lejana) encuentra
nuevas formas de ser interpretada, explicada y disfrutada por públicos
que tienen diferentes gustos musicales y son cada vez más amplios.

Es por eso, que les voy a contar la historia de Mario Enrique Melendi,
quien con formación en electrónica y electromecánica construyó un
recorrido singular que combina técnica, sensibilidad artística y una
marcada vocación divulgadora que mejora con el paso del tiempo.

Sin embargo, su perfil no se limitó a lo que es el ámbito técnico: ya
que desde temprano se definió como un curioso investigador, que le
interesa explorar distintas disciplinas científicas, técnicas y artísticas.

                                  

Dicho impulso lo llevó a la fotografía, primero desde un lado más
técnico y luego desde una búsqueda estética más profunda. Pero
sería la música sinfónica la cual se iría a posicionar como su gran
pasión. Melendi se convirtió en un amante de la música riguroso y
persistente, que comparte el universo de los grandes compositores.

No obstante, a partir de 1988 comenzó a articular sus intereses en
un formato propio: conferencias audiovisuales donde se integraban
materiales didácticos, gráficos hechos por él mismo y proyecciones
de obras musicales. Esta propuesta cambió con el tiempo, ya que
fue haciendo cursillos de Apreciación Musical, donde desarrolló un
sistema gráfico personal apoyado en sus habilidades para el dibujo
y la fotografía, con el objetivo de facilitar la comprensión de piezas
complejas para públicos que aún todavía no están especializados.

Además, pese a que no es músico ejecutante, su dedicación lo
llevó al terreno de la escritura, con la publicación de diferentes
artículos de carácter musicológico. En los últimos quince años,
Melendi ha sostenido una actividad como portavoz cultural en
el partido de San Isidro, con presentaciones en espacios como
el Teatro del Viejo Concejo, el Concejo Deliberante y algunas
otras instituciones que se dedican a la promoción artística.

                                      

Por otra parte, en ese contexto, ha desarrollado ciclos que
abarcan la obra de compositores como son: Moussorgsky,
Ravel, Mahler, Tchaikovsky, Beethoven, Strauss, Stravinski,
Debussy, Dvorak, Sibelius, Brahms y Gershwin, entre otros.
En algunas de estas propuestas, la música se integró junto
a otras disciplinas, particularmente la pintura, en encuentros
interdisciplinarios junto con la profesora Beatriz Finocchietti.

Incluso, el pasado 29 de mayo, presentó en el Colegio de
Abogados de San Isidro el encuentro titulado "Encuentros
Latinoamericanos de Música y Arte (pintura)", una síntesis
de lo que es su enfoque: tender puentes entre las distintas
formas de expresión para lograr la experiencia del público.

                            

Finalmente, les agradezco a ustedes lectores por permitirme
contarles historias de distintos lugares o personas, que todos
los meses les escribo. Espero hayan conocido algo de Mario
Melendi, quien con una trayectoria que combina rigor técnico
y sensibilidad artística, se posiciona como un referente en la
divulgación de la música sinfónica, apostando a democratizar
su acceso por medio del uso de varias herramientas visuales
y pedagogías innovadoras, las cuales son para todo público.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com