Nacida en Buenos Aires y criada en Olivos, su historia está atravesada
por una constante: la necesidad de expresarse a través del arte. Es por
eso, que en este número les voy a contar la historia de Victoria Fontana,
una vecina que después de estudiar arquitectura retomó con la pintura.

De todos modos, la historia comienza desde muy temprana edad, cuando
encontró en el dibujo y la pintura no solo un pasatiempo, sino un lenguaje
propio y a la vez, una forma de poder interpretar el mundo que la rodeaba.
Sin embargo, esa sensibilidad artística se consolidó años más tarde
en el ámbito académico. En el 1994 se recibió como arquitectura de
la Universidad de Belgrano, combinar su vocación creativa con una
formación técnica que le facilitó añadir sus herramientas expresivas.
No obstante, la arquitectura, en su caso, no fue solamente un punto
de llegada, sino como una extensión natural de su mirada artística y
el comienzo de un gran recorrido dentro de lo que es su vida laboral.
A su vez, a lo largo de su carrera, participó activamente en concursos
de croquis, pintura y fotografía, donde consiguió premios y menciones
dentro de la categoría de arquitectos, especialmente dentro de lo que
es el rubro croquis en tinta. Estas distinciones no solo reconocen su
destreza técnica, sino también su capacidad para capturar la esencia
que hay en los espacios y al mismo tiempo, traducirla en imágenes.
Por otra parte, su formación continuó enriqueciéndose con estudios
específicos en distintas disciplinas. Se perfeccionó en acuarela junto
a la arquitecta Raquel Lauria e investigó el lenguaje del collage con
Silvia Flichman, quien la ayudó a incorporar nuevas técnicas, y de
esa manera poder expandir lo relacionado a su universo creativo.
A lo largo de su recorrido expositivo, su obra ubica una presencia
sostenida y en constante evolución. Ya en 1995 se destacaba en
el concurso de croquis organizado por la Casa de la Cultura de la
Municipalidad de Vicente López, donde obtuvo una mención, y al
año siguiente en la misma categoría alcanzó el segundo premio.
Luego, en 1998 amplía su campo de acción con su participación
en un concurso de fotografía dentro del mismo ámbito cultural.
Después, en el año 2000 marcó su presencia en el Salón de
Pintura Fernan Félix de Amador, organizado por la Secretaría
de Cultura de Vicente López y un año más tarde llevó a cabo
su primera exposición individual de acuarelas, consolidando
una línea de trabajo que es una de sus formas de expresión.
Asimismo, en los primeros años de la década del 2000, su
obra circuló tanto en muestras individuales como colectivas.
Participó en exposiciones en diferentes espacios como Vía
Costa, donde mostró acuarelas en distintas ediciones entre
2001 y 2003, y expuso una muestra individual en el espacio
espacio de arte "Distopía", en Palermo Viejo, en el año 2003.
Ese año, su trabajo fue parte del Concurso Iberoamericano
de pintura de Aerolíneas Argentinas en el Palais de Glace.
Ya en 2004 dio a conocer su trabajo en la Galería Rich, que
también está ubicada en Palermo, y desde ese año hasta el
2012 mantuvo una participación constante en exposiciones
numerosas de acuarela en el espacio de arte y diseño Vía
Costa, consolidando así su presencia en el circuito artístico.
Además, su obra también fue exhibida en varias instituciones
culturales reconocidas como la Alianza Francesa de Martínez,
donde participó en muestras colectivas en 2007, 2008 y 2009.
A su vez, integró diferentes exposiciones temáticas, como la
Semana del Arte en Espacio Lop Artistas (2008), "Amor más
Arte" (2009) y muestras en espacios como El Árbol, que se
encuentra ubicado en el partido de San Isidro, en el 2010.
Posteriormente, su trayectoria sumó nuevas participaciones,
entre ellas el concurso de la Fundación Diagnóstico Maipú en
dentro de la Semana del Cáncer de Mama y la muestra grupal
del Mute Art Festival, que tuvo lugar en el 2012 en Las Cañitas.
También, es importante destacar que entre los años 2019 y
2024 fue docente de acuarela para la Secretaría de Cultura
de Vicente López, más precisamente en la Quinta Trabucco.
Finalmente, le quiero agradecer a Victoria Fontana por todo el
material aportado para poder realizar este artículo. En caso de
que deseen tomar clases con ella o bien adquirir alguna de sus
obras pueden seguirla en Instagram @vickyfontanaacuarelas o
por mail a victoria.fj@gmail.com. Y a ustedes también lectores
por dejarme compartir distintos lugares o personas cada mes.
Redactor y editor de artículos

