lunes, 3 de julio de 2023

Historia del Club Atlético Banco de la Provincia de Buenos Aires

El Club Atlético Banco de la Provincia de Buenos Aires (CABPBA) o
más comúnmente llamado Banco Provincia es un club deportivo que
cuya sede se encuentra en Gran Buenos Aires, más precisamente en
el partido de Vicente López y también ubicado en el barrio homónimo.

Dicho club, es reconocido por sus equipos femeninos y masculinos
de hockey sobre césped, aunque también se pueden realizar artes
marciales, tenis, gimnasia, básquetbol, natación, fútbol, golf, entre
muchas actividades tanto sociales como deportivas para la familia.

Fue fundado el 17 de mayo de 1918 por iniciativa de un grupo de
empleados del Banco de la Provincia de Buenos Aires, y a partir
de ese momento no dejó de afianzarse y seguir creciendo como
una de 
las instituciones más importantes en el deporte amateur.

No obstante, todavía había más cosas por hacer: conseguir las
canchas, la sede y los socios. Cada propósito pudo lograrse con
el esfuerzo y la decisión de cada todos los empleados del banco,
contando con la protección de la institución. El primer presidente
que tuvo el CABPBA en su historia fue el Sr. Mauricio Reusmann.

En el barrio porteño de Barracas, en la confluencia de las calles
Iriarte y Santa Elena, se encontraba la primera sede. También se
practicaron deportes en Avellaneda y Palermo, pero en la década
del '30 se mudó al partido de Vicente López, enfrente al río. En la
calle Blandengues 230, que luego se llamó Avenida del Libertador.

Ya establecido en la sede de zona norte, se destacó el equipo de
fútbol consiguiendo varios campeonatos, se comenzó a participar
en torneos interclubes organizados por la Asociación Argentina de
Tenis, se practicó natación en el río, dado que no había pileta y se
llevaron a cabo los primeros bailes de carnaval. Además, se jugó
al tenis de mesa, básquetbol, bochas y rugby, agregado en 1932.

Los terrenos que hoy ocupa el club se adquirieron en 1939, en la
calle Hipólito Yrigoyen, en Vicente López. Durante la presidencia
del Sr. Bartolomé Mas Sabio, fue inaugurada la nueva sede el 21
de diciembre de 1940. En ese entonces, el presidente del Banco
Provincia era el Sr. Hueyo, y el gerente que adquirió los terrenos,
para hacer posible este sueño realidad, el Sr. Ernesto D' Oliveira.

Durante la década del cuarenta se construyó la primera pileta de
natación, una cancha de bowling e incluso una pista de patinaje.
El equipo de fútbol logró ganar cinco campeonatos (1944, 1945,
1946, 1947 y 1949), se pudo participar en una competencia de
yachting y en atletismo José López Varela fue muy destacado.

El hockey sobre césped se incorporó al club en 1950 y se convirtió
en uno de los deportes más importantes. La iniciativa fue de Ramón
José Rey Radureau, un socio del club, y fue aceptada con felicidad
por la comisión directiva que había en el CABPBA en ese momento.

En los años cincuenta, el básquetbol se consolidó como deporte, ya
que el club participó en el campeonato organizado por la Federación
Argentina de Básquetbol. El equipo ganó los campeonatos bancarios
de primera categoría en los siguientes años: 1954, 1956, 1957, 1958
y 1959, formando en cada uno de ellos un gran grupo de jugadores.

Mientras que, en bochas José Marré, Alberto Canaveri y Ernesto
Ferrón ganaron los títulos bancarios de 1950 a 1956, en natación
se destacaron Jorge Arias y Ricardo Reta, y en bowling sobresalió
el buen desempeño que supo demostrar el jugador Henry Walsoe.

Durante la década del sesenta se aumentó el tamaño de la sede, se
compró un lugar de recreación en una isla del Tigre, y se agregaron
las 
primeras sedes zonales en el interior de la prov. de Buenos Aires.

El fútbol del club tuvo una época dorada al ganar los campeonatos
de 1961, 1962, 1964, 1965, 1966, 1967, 1968 y 1969, con Domingo
Figliomeni como director técnico. En cuanto al ajedrez, el club tuvo
la suerte de contar con Carlos "Tony" Pena, entre otros jugadores.

Un equipo de mujeres se incorporó al hockey, fijando su presencia
en la disciplina. En la década de los setenta, debe destacarse el rol
del corredor bancario Miguel Sánchez, entendido en maratón, quien
desafortunadamente desapareció durante la dictadura. Desde el año
2000, se lleva a cabo una competición atlética que lleva su nombre. 

En los años ochenta se adquirieron tierras ubicadas en Francisco
Álvarez para la creación del country del Banco Provincia. También
se construyó un gimnasio cubierto en la sede de Vicente López, el
cual se llama Roberto Miraglia, como reconocimiento a un dirigente.

Christian Andrade es el mejor representante del ciclismo en el club,
que ha sumado este deporte a sus actividades. También se agregó
el taekwondo, con el profesor Guillermo Ramisch a la cabeza, y se
han obtenido muy buenos resultados en el bowling en ambos sexos.

A partir de los años ochenta, el fútbol fue el deporte más popular,
especialmente dentro del ámbito bancario, donde logró ganar 14
títulos de forma seguida entre 1978 y 1991. Como consecuencia,
el equipo realizó una gira que incluyó varios partidos por Europa.

En 1999, el equipo masculino de primera de hockey consiguió su
primer campeonato metropolitano, ya que alcanzó su madurez en
los años noventa. Banco ganó algunos títulos en las dos décadas
siguientes, incluyendo algunos de ellos en la categoría femenina.

Con la llegada del nuevo milenio, el básquetbol ha experimentado
un gran crecimiento, al igual que la paleta, que tiene un poderoso
en la categoría elite de la Federación Metropolitana. Por último, en
los últimos años, se ha sumado el running a la lista de deportes y,
así se ha formado un grupo que compite en varias competencias.

Finalmente, les agradezco a ustedes lectores por permitirme
contarles y compartir historias de distintos lugares o personas
todos los meses. 
Ojalá hayan conocido este lugar y si quieren
visitarlo, pueden ir hasta Hipólito Yrigoyen 803 (Vicente López).

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

viernes, 2 de junio de 2023

Historia del Centro Universitario de Vicente López

El Centro Universitario de Vicente López (CUVL), es una institución
de educación superior que se encuentra en el partido homónimo de
la provincia de Buenos Aires. Fundado en el 2013, el CUVL es una
propuesta del Municipio de Vicente López con la idea de acercar la
oferta educativa universitaria a la zona norte del Gran Buenos Aires.

Anteriormente, en los terrenos donde está el Centro Universitario,
había un colegio alemán llamado Ulrico Schmidt el cual cerró sus
puertas en la década del 90. En el 2015, el espacio fue recuperado
por la 
Municipalidad y puesto en servicio para desarrollar el Centro
como un espacio educativo para que sea utilizado por los vecinos.

Desde su creación, con la adhesión de la ratificación del convenio
por la ordenanza municipal N 33483, el 16 de septiembre de 2014,
el CUVL se afianzó como un gran espacio cultural y académico de
referencia 
para la región, ya que ofrece gran cantidad de carreras
de grado 
y posgrado en distintos ámbitos como son Humanidades,
Ingeniería, Artes, 
Ciencias Económicas, Ciencias Sociales y otras.

Inaugurado hace ya ocho años, su objetivo principal es ofrecer a los
vecinos carreras y cursos de calidad con rápida salida laboral. A su
vez, pretende hacer mucho hincapié en la capacitación constante y
en el desarrollo profesional de cada estudiante que asiste a la sede.

De todos modos, la oferta formativa que presenta el Centro incluye
programas de formación continua, que son para toda la comunidad.

Uno de los atributos del CUVL es el enfoque que da a la tecnología
e innovación, para lo cual la institución cuenta con instalaciones muy
modernas, laboratorios de electrónica e informática y además cuenta
con un centro de producción audiovisual y aulas que son interactivas.

Por otra parte, en el 2022 lanzó la Academia 4.0. Dicha academia es
una iniciativa para que los vecinos se puedan capacitar en distintas
temáticas relacionadas con el mundo tecnológico y poder aprender
aquellas herramientas digitales más pedidas en el mercado laboral.

Incluso tiene la Pre-Academia 4.0, una propuesta de capacitación
tecnológica orientada a menores de 18 años. Está orientada a los
jóvenes que estén cursando los últimos tres del nivel secundario y
deseen formarse en el desarrollo de las técnicas de tipo digitales.

Todo esto le posibilita a los docentes y estudiantes del Centro estar
actualizados en sus disciplinas y estar preparados para los desafíos
que puedan llegar a tener dentro lo que es el mundo laboral actual.

Con respecto a su impacto dentro de la comunidad, el CUVL causó
un gran dinamismo en la zona del Gran Buenos Aires, al colaborar
con el desarrollo social y económico de la región por medio de la
formación de los recursos humanos que están muy capacitados.

Otro dato a tener en cuenta es que el Centro tiene propuestas de
cursos y talleres con varias instituciones: Coderhouse, UTN, etc.
Además funciona como una sede del CBC de la UBA, solamente
para algunas materias que puedan dictarse en el establecimiento.

En la actualidad, el CUVL cuenta con 24 aulas preparadas para
albergar a más de 1000 alumnos, auditorio con capacidad para
293 personas, una biblioteca, cafetería y lugar de esparcimiento.
Incluso, los estudiantes disponen de una sala de psicomotricidad
en donde pueden dejar a sus hijos de 2 a 5 años al cuidado de un
equipo interdisciplinario permitiendo a los padres seguir estudiando.

Asimismo, la institución se enfoca en la promoción de la cultura y
arte, organizando exposiciones, conferencias y eventos, a los que
pueden acceder personas que vivan o no dentro de Vicente López.

Para ir terminando, el Centro Universitario de Vicente López es una
institución joven pero consolidada, comprometida con la excelencia
académica, la innovación y la inclusión social. Su oferta educativa es
diversa y su enfoque está fundamentado en la tecnología y formación.

Finalmente, les agradezco a ustedes lectores por permitirme contarles
y compartir historias de distintos lugares y/o personas todos los meses.
Espero hayan conocido algo sobre este lugar y si quieren conocerlo se
pueden acercar hasta su sede ubicada en Carlos Villate 4480 (Munro).

 

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

martes, 2 de mayo de 2023

Historia del Palacio La Lucila

La historia de este lugar comenzó el 26 de agosto de 1889, fecha
en la cual el teniente coronel Alfredo Froilán de Urquiza (nieto del
vencedor de la Batalla de Caseros) contrae matrimonio con Lucila
Marcelina Anchorena Aguirre, que a su vez provenía de una familia
vinculada a Juan M. de Rosas (vencido en la batalla mencionada).

Entre los bienes que aportó Lucila había una importante porción
de tierra ubicada en Olivos que le había dado su hermano Nicolás.
En 1911 cuando nació Eloísa Josefina Urquiza Anchorena (última
hija del matrimonio), Alfredo y Lucila toman la decisión de construir
un palacio con jardín y cuatro plantas. La quinta se llamó La Lucila.

La obra estuvo a cargo del arquitecto francés Paul Pater, que fue el
que ideó el Palacio Ortiz Basualdo (hoy es la embajada de Francia)
finalizó en 1916, y para su inauguración se realizó en sus salones la
boda de la hija mayor del matrimonio, María Lucila Anchorena Urquiza
con el diplomático y abogado argentino Vicente Quesada de Pacheco.

Además, los invitados pudieron admirar el sistema de teléfonos internos,
la pileta, las terrazas de mármol, entre otras cosas. De igual manera, la
dueña de casa quien tuvo doce hijos, lamentablemente no pudo disfrutar
mucho de la mansión, ya que murió el 20 de junio de 1917 con tan solo
cincuenta años de edad y dos días después que nació su primera nieta.

Incluso, al aprovechar la extraordinaria vista que había desde la barranca,
el proyectista diseñó una residencia, en la cual sobresalía el cuerpo central
de base semicircular que tenía una terraza en el primer nivel, coronado con
un mirador desde el cual se podía mirar la costa de Uruguay y una cúpula.

Ya en 1932, el viudo decide donar una fracción al ferrocarril para que se
instale una estación que, según lo solicitó, sería un homenaje a su mujer.

La estación se llamó La Lucila y se inauguró el 10 de noviembre de 1933.

Lamentablemente, la casona fue demolida en 1942, seis años después
de la muerte de Alfredo Froilán (Tata Mío para sus nietos). Tiempo más
tarde, algunos vecinos del lugar se deciden por comprar unas tierras en

la costa atlántica y al balneario lo denominaron como La Lucila del Mar.

Sin embargo, hoy apenas quedan algunos escasos restos de La Lucila,
que se levantara en las calles Andrés Ferreyra y Debenedetti, entre ellos
una parte de la inmensa escalinata que bajaba por la barranca, desde la
cual se pueden ver las vías del Tren de la Costa y un portón de acceso.

Finalmente, le agradezco al Monumento Histórico Archivo Documental
Fotográfico por el material aportado para hacer este artículo y también
a ustedes lectores. Espero hayan conocido algo más sobre este lugar

que fue tan determinante para la historia de nuestro querido partido.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com