martes, 2 de mayo de 2023

Historia del Palacio La Lucila

La historia de este lugar comenzó el 26 de agosto de 1889, fecha
en la cual el teniente coronel Alfredo Froilán de Urquiza (nieto del
vencedor de la Batalla de Caseros) contrae matrimonio con Lucila
Marcelina Anchorena Aguirre, que a su vez provenía de una familia
vinculada a Juan M. de Rosas (vencido en la batalla mencionada).

Entre los bienes que aportó Lucila había una importante porción
de tierra ubicada en Olivos que le había dado su hermano Nicolás.
En 1911 cuando nació Eloísa Josefina Urquiza Anchorena (última
hija del matrimonio), Alfredo y Lucila toman la decisión de construir
un palacio con jardín y cuatro plantas. La quinta se llamó La Lucila.

La obra estuvo a cargo del arquitecto francés Paul Pater, que fue el
que ideó el Palacio Ortiz Basualdo (hoy es la embajada de Francia)
finalizó en 1916, y para su inauguración se realizó en sus salones la
boda de la hija mayor del matrimonio, María Lucila Anchorena Urquiza
con el diplomático y abogado argentino Vicente Quesada de Pacheco.

Además, los invitados pudieron admirar el sistema de teléfonos internos,
la pileta, las terrazas de mármol, entre otras cosas. De igual manera, la
dueña de casa quien tuvo doce hijos, lamentablemente no pudo disfrutar
mucho de la mansión, ya que murió el 20 de junio de 1917 con tan solo
cincuenta años de edad y dos días después que nació su primera nieta.

Incluso, al aprovechar la extraordinaria vista que había desde la barranca,
el proyectista diseñó una residencia, en la cual sobresalía el cuerpo central
de base semicircular que tenía una terraza en el primer nivel, coronado con
un mirador desde el cual se podía mirar la costa de Uruguay y una cúpula.

Ya en 1932, el viudo decide donar una fracción al ferrocarril para que se
instale una estación que, según lo solicitó, sería un homenaje a su mujer.

La estación se llamó La Lucila y se inauguró el 10 de noviembre de 1933.

Lamentablemente, la casona fue demolida en 1942, seis años después
de la muerte de Alfredo Froilán (Tata Mío para sus nietos). Tiempo más
tarde, algunos vecinos del lugar se deciden por comprar unas tierras en

la costa atlántica y al balneario lo denominaron como La Lucila del Mar.

Sin embargo, hoy apenas quedan algunos escasos restos de La Lucila,
que se levantara en las calles Andrés Ferreyra y Debenedetti, entre ellos
una parte de la inmensa escalinata que bajaba por la barranca, desde la
cual se pueden ver las vías del Tren de la Costa y un portón de acceso.

Finalmente, le agradezco al Monumento Histórico Archivo Documental
Fotográfico por el material aportado para hacer este artículo y también
a ustedes lectores. Espero hayan conocido algo más sobre este lugar

que fue tan determinante para la historia de nuestro querido partido.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

lunes, 3 de abril de 2023

Historia del Hotel Vicente López

Al estar recorriendo el Partido de Vicente López en la búsqueda de algún
lugar para contar su historia, me llamó mucho la atención una construcción
tan bien mantenida, una impresionante cúpula y su arquitectura francesa.

Todo empezó entre los años 1922 y 1927, que fue cuando el Dr. Lloveras,
adquiere las tierras que están ubicadas en Av. Del Libertador 901, sitio en
donde decide construir una casona para el fin de semana a la que llamó
"Quinta La Primavera", que a los pocos años la adquiere la familia Unía.

Luego, al venderse la propiedad, los diferentes dueños pusieron distintos
comercios en ella: primero estuvo la Confitería Suiza, más conocida con el
nombre de "El Té" y después hubo un club nocturno llamado "La Ollantay".

Ya en 1938/1939, el lugar pasó a ser una pensión cuyo nombre era "La
Salamanca". Y en el año 1940 una mujer italiana llamada Doña Enrica
conoce a Don Abelardo Salvador, que había llegado proveniente de la
provincia española de Salamanca y ambos se deciden en alquilar unas
habitaciones de la propiedad con opción a compra en un futuro cercano.

En 1945 con la recaudación obtenida por los alquileres, el matrimonio
Salvador decide comprar el terreno donde está el estacionamiento y

dos años después el edificio, el cual se llamaría Hotel Vicente López.

Por otra parte, su ubicación es excelente, dado que se encuentra a media
hora del centro de Buenos Aires y a unas pocas cuadras de la estación de
tren. Además, dispone de un bar-cafetería para poder disfrutar de un rico
desayuno, habitaciones con servicio de lavandería, Internet, TV cable, etc.

Incluso, dentro de sus instalaciones está la posibilidad de poder pasar una
noche de bodas o sino de organizar algún otro tipo de evento en particular.

Finalmente, quiero agradecerle al Centro de Investigación Histórica
Vicente López por el material aportado para hacer este artículo. Y
espero que ustedes lectores hayan conocido algo más sobre este

lugar, comentándoles que sus habitaciones fueron decoradas con
fotografías cedidas por el personal del Centro antes mencionado.


Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

lunes, 6 de marzo de 2023

Historia de los Estudios Lumiton (*)

Primeramente, me permito aclarar que, a partir del artículo publicado en
la revista en el mes de septiembre del 2021, año 29, número 318, recibí
un correo electrónico de Marcelo Vega, vecino de nuestro partido, donde
me contaba que le gustaría saber un poco más acerca del Cine Argentino.

De este modo y a causa de su comentario, me pareció muy interesante
compartirles todo este material y cumplir con el pedido de nuestro lector.

Todo comenzó en el año 1931, cuando luego de recibir una buena suma
de dinero por la venta de Vía Radiar, Los locos de la azotea (un grupo que
estaba conformado por el médico Enrique Telémaco Susini y tres de sus
alumnos, Luis Romero Carranza, Miguel Mujica y César Guerrico, quienes
tenían como objetivo principal incursionar en lo que es el mundo del cine.

Atraídos por la novedad de las películas sonoras de Hollywood, viajan a
Estados Unidos para traerlas a la Argentina. Es por eso, que se deciden
en comprar un equipo de filmación completo de la marca Bell & Howell.

Ya de vuelta en nuestro país, salen en búsqueda de un terreno que les
permita instalar el modelo de producción y diseño de MGM. Por lo tanto,
adquieren la finca La Algovia, de la familia Zeller, ubicada en la Av. Mitre
2351 en Munro, donde crean la Sociedad Anónima Radiocinematográfica
Argentina Lumiton, con un capital de $300.000. Junto a ellos, se asocia el
Ingeniero Raúl Orzábal Quintana, quien construye el equipo de sonido.

Finalmente, en 1932 se inauguran los Estudios Lumiton (Lumi: luz + ton:
sonido), siendo éstos los primeros estudios modernos de nuestro país.

La obra estuvo a cargo del arquitecto Ricardo Conord, la cual consistía
en un Hollywood a escala, con un laboratorio y estudio de filmación.

Es por eso, que Lumiton se decide contratar como asesores a dos grandes
figuras extranjeras: el montajista húngaro Ladislao (Lazlo) Kish y el director
de fotografía húngaro-norteamericano Jhon Alton, que en su momento llegó
a trabajar en MGM y Paramount. Por lo cual, Jorge Carlos Lemos queda a
cargo del laboratorio y se suma al equipo de trabajo Francisco Mujica, que
era un joven de la época que un gran apasionado por el mundo del cine.

En 1933, Lumiton presenta su primer film en el Cine Astor: Los tres
berretines, la cual estaba protagonizada por Luis Arata, Luis Sandrini
y Luisa Vehil. Dicha película se destacó principalmente por su fotografía

y su buen sonido, más allá del placer de verlo a Sandrini, con lo cual
mucha gente decide ir al cine por primera vez. Esta adaptación teatral
costó $18.000, pero por su éxito logró recuperarse más de un millón.

Además, al ser considerado el primer film sonoro de ficción de Argentina,
esta película lleva en sus créditos una particularidad que marca la filosofía

característica que era propia de los estudios: «
Dirección: Equipo Lumiton«.

No obstante, para 1936 Lumiton era tan importante que ya contaba con
120 técnicos, entre los que se encontraban varios jóvenes del barrio como
Antonio Rampoldi (montajista) y Alfredo Traverso (director de fotografía que
era el que iluminaba las emblemáticas películas de Carlos Hugo Christensen).

Tan importante fue el aporte de estos estudios que en 1941 y con solo
14 años, Mirtha Legrand, hace su papel primer protagónico en la película
Los martes, orquídeas junto con Juan Carlos Thorry y Enrique Serrano.

Incluso, entre las producciones más importantes realizadas en este
lugar se encuentran: "Noches de Buenos Aires"; "Los muchachos de

antes no usaban gomina"; "Tres anclados en París", entre otras tantas.

Sin embargo, no todo es alegría, ya que en el año 1968 se le quita la
personería jurídica a los Estudios (los cuales habían sido intervenidos
por la justicia en 1952) y por ello, se decide hacer su liquidación final.

Finalmente, quiero agradecerle al Equipo Lumiton y en especial a
Alejandro Ojeda, por la información para realizar este artículo y a
ustedes lectores. Espero hayan conocido algo más sobre este lugar

emblemático no solo para la zona norte, sino de todo nuestro país.

(*) Parte de la redacción de este artículo proviene de los datos
extraídos de la web lumiton.ar y del asesoramiento del personal

que trabaja en el Museo del Cine y Usina Audiovisual Lumiton.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com