Entre la fe, mantener la tradición y pasar el domingo en familia:
la singular historia relacionada al Día de la Madre en Argentina.
Los primeros festejos tienen sus orígenes en la antigua Grecia, en
donde se rendía homenaje a Rea, quien era la madre de los dioses
Zeus, Poseidón y Hades. Años más tarde, los romanos adoptaron
esta misma festividad, la cual se conmemoraba cada 15 de marzo
en el templo de la diosa Cibeles y se hacían ofrendas por tres días.
Es por eso, que en este número les voy a contar la historia del Día
de la Madre en Argentina, el cual es celebrado en el mes de mayo
en Estados Unidos y una gran parte de América Latina, pero en la
Argentina esta celebración se festeja el tercer domingo de octubre.
De todos modos, para entrar en contexto debemos tener en cuenta
que la fecha elegida en nuestro país no es solamente un capricho
comercial de actualidad, sino que se da por una combinación del
calendario católico, la necesidad de tener un día libre para estar
con la familia y una costumbre que todavía se mantiene vigente
a pesar de los distintos cambios que fue realizando el Vaticano.
Asimismo, para comprender la razón por la cual los argentinos
hacen el asado y arman la mesa en primavera y no en otoño,
debemos retroceder hasta el año 1931. En ese momento, fue
el papa Pío XI quien formalizó dentro del calendario católico la
celebración de la Divina Maternidad de la Virgen María, debido
al 15º centenario del Concilio de Éfeso (431 d.C.), lugar donde
la Iglesia reconoció a María como Theotokos (madre de Dios).
Por lo tanto, el día señalado en el calendario religioso para recordar
esta celebración fue el 11 de octubre. Esto se debe a que Argentina
tiene un profundo vínculo con el catolicismo, por lo que la población
no tardó en ver la ocasión como motivo para homenajear no solo a
la figura de la virgen María, sino a todas las madres de la sociedad.
Luego, a medida que fueron pasando los años, la inflexibilidad del 11 de
octubre hizo más dificultosa la reunión familiar cuando coincidía con un
día laboral. Se impulsó entonces la idea de trasladar la celebración al
domingo más próximo al 11 de octubre. Con el paso del tiempo, esta
tradición se estableció para el tercer domingo de octubre, asegurando
que la familia pudiera reunirse sin que haya ningún inconveniente.
Sin embargo, un dato interesante en esta cronología sucedió en
1969. Allí el papa Pablo VI hizo modificaciones en el calendario
litúrgico mundial, durante el Concilio Vaticano II y decidió mover
la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, al 1 de enero.
No obstante, hacia el final de los años '60, el Día de la Madre
ya se había consolidado en octubre como una tradición cultural,
emocional y comercial ineludible. La Argentina optó por no unirse
al cambio propuesto por el Vaticano y prefirió seguir celebrando la
festividad en dicho mes. Se convirtió en uno de los pocos países
a nivel mundial que preservó esta fecha tal como es actualmente.
Por último, el Día de la Madre en Argentina es mucho más que un
día marcado en el calendario o el recuerdo de una simple elección
religiosa de hace muchos años. Es un momento para nuestra vida
donde honramos a aquellas mujeres que son la base esencial de
nuestra vida, con toda su dedicación, apoyo incondicional y amor.
Finalmente, les agradezco a ustedes lectores por permitirme contarles
historias de distintos lugares o personas que todos los meses les estoy
compartiendo. Espero hayan conocido un poco sobre esta celebración
y, en lo personal, quiero dedicarles este artículo a todas las madres en
su día y en especial a la que siempre es mi primer lectora: mi mamá.
Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com



No hay comentarios:
Publicar un comentario