lunes, 4 de marzo de 2024

Historia del Templo Tenrikyo

Al estar recorriendo el Partido de Vicente López en búsqueda
de algún lugar para contarles su historia, me impactó mucho la
atención una increíble pagoda muy bien conservada, que a su
vez es tan característica de países como lo son Japón y China.

Es por eso, que en este número les voy a contar la historia del
Templo Tenrikyo, cuyo vocablo se origina del: TEN (universo),
RI (principio) y KYO (enseñanza). Por lo tanto, su significado

en español es igual a la enseñanza del principio del universo.

De todos modos, para entrar en contexto debemos tener en
cuenta que la Tenrikyo es una religión monoteísta surgida en
el año 1838 y se la considera como una de las religiones más
modernas que existen en Japón. Al mismo tiempo, ésta es un
movimiento religioso de origen japonés que es parte del grupo
de los shinshūkyō (que son los nuevos movimientos religiosos).

Asimismo, con la intención de enseñar el camino de la salvación
a toda la humanidad; esta corriente nació en la ciudad de Tenri,
lugar donde se encuentra la sede central con los "Siete Templos"

y allí fue que se empezó a dar a conocer en el resto del mundo.

Sin embargo, en Argentina comenzó con un edificio religioso en
la localidad de Ramos Mejía en 1976 y en la actualidad existen
quince en distintas partes del país, en Munro, Mar del Plata, Río
Gallegos, Ushuaia, Comodoro Rivadavia y algunos lugares más.

No obstante, el Templo se encuentra dividido en dos partes: el
Shinden (altar) y el Champaiyo (es donde se sientan los fieles).
La Tsutome (ceremonia) se inicia con la entrada del Kyokaicho
San (maestro), su persona cercana y sus ayudantes vestidos
con unos trajes típicos que reciben el nombre de Kyofuku.

Por otra parte, durante el desarrollo de la ceremonia, las personas
ya antes mencionadas deben aplaudir cuatro veces tanto para la
derecha como a la izquierda, la primera representa la práctica de
la enseñanza de Dios; la segunda, el respeto hacia los padres; la
tercera, el matrimonio unido y la cuarta, es para salvar al prójimo.

Entonces, al llevar a cabo estas cuatro prácticas, el ser humano
puede alcanzar la felicidad y alegría que Dios le dio. Además, se
lee una página del Libro de la Revelación, se alzan oraciones en
japonés mientras los ayudantes tocan música con instrumentos
característicos y a la vez los fieles y oficiantes hacen una danza.

Del mismo modo, de acuerdo a las palabras del propio maestro
cualquier problema que tiene alguna persona lo puede resolver
practicando la Tsutome, la cual en Tenrikyo se puede realizar en
dos turnos diarios (a las 6 y 18 hs. respectivamente y en ambos
puede asistir el público sin la necesidad de hacer una reserva).

Además, cada segundo domingo de mes se hace una
ceremonia denominada Tsukinamisai, en la cual se le
hacen ofrendas a Dios y tiene tres horas de duración.

Finalmente, quiero agradecerle al Centro de Investigación
Histórica Vicente López por el material aportado para hacer
este artículo. Y también a ustedes lectores por permitirme
contarles y compartir historias de varios lugares o personas.
Espero hayan conocido algo más de este lugar y si quieren
visitarlo pueden ir hasta Esteban Echeverría 2596 (Munro).

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

viernes, 2 de febrero de 2024

Historia de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos de Olivos

El miércoles 12 de octubre de 1904, un conjunto de vecinos
del "Pueblo de Olivos" (el cual todavía era parte del partido
de San Isidro), deciden crear este emblemático organismo.

Por otra parte, en aquel tiempo estaba en auge el "mutualismo",
es decir la colaboración mutua a través de distintas sociedades
que tenían como objetivo proporcionar auxilio a todos aquellos
socios que podrían tener problemas de salud y/o económicos.

Es por eso, que en esta oportunidad voy a contarles la historia
de 
la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos de Olivos, la
cual se encuentra en pleno funcionamiento hace más de 100

años y su primer sede fue donde estaba la cantina La Tavola.

La misma funcionaba como si fuese una de las obras sociales
que existen en la actualidad y al mismo tiempo, podemos decir
que la Cosmopolita fue la corporación médica de Vicente López.

No obstante, recibe el nombre de Cosmopolita ya que no
hacía ninguna separación tanto de religión como de origen,
al contrario de otras sociedades que estaban destinadas a
integrantes de comunidades españolas, italianas y canarias.

Por lo tanto, los vecinos Enrique Zurueta, Julio Vechiola, Eduardo
Ramseyer, José Noceti, Agustín Marenzi, Carlos Deprati, J. Costa
y Estanislao Álvarez, se juntaron para poder fundar una institución
de ayuda social al mejor estilo de las mutualistas que ya existían.

Allí mismo se designó de manera temporal a los Sres. Zurueta
y Deprati como presidente y tesorero respectivamente, quienes
estuvieron a cargo de gestionar los inicios de la Sociedad y a la
vez decidieron cuándo y cómo se iba a crear la primer comisión.

Del mismo modo, se decidió que cada persona tenía que
pagar $3 de suscripción con el objetivo de reunir fondos y
de esa manera, se puedan solventar los primeros gastos.

Después, el 14 de octubre se llevaría a cabo otra reunión,
en donde se incorporarían más vecinos, entre ellos: Juan
Araqui, Manuel Baquero, Abraham Borich, Juan Bossarelli,
Bartolomé Cafferata, Pedro Carniglia, Ramón Castro, Juan
Dufour, J. Krug, José Parodi, Adolfo Richard, Juan Carlos
Richard, Carlos Rodríguez, José Sayanes y algunos otros.

Por otra parte, la redacción de los reglamentos y estatutos
fue realizada por una comisión conformada por Ramón F.
Castro y los señores Manuel Baquero, J. Costa y Carlos
Rodríguez y la misma ser expuesta el día 17 de octubre.

Luego, el 17 de octubre se realizó dicha reunión y se aprobó
el estatuto, dando así origen a la Cosmopolita, tal y como la
denominaron los vecinos y su primer presidente fue el señor
Eduardo Ramseyer, cuyo nombre está en una calle de Olivos.

También es bueno mencionar que el 11 de julio de 1910, el
tesorero Carlos Deprati, decide comprar para la corporación
dos terrenos, los cuales están ubicados en las calles Juan B.
Alberdi y Catamarca, para allí construir su sede y un salón de
eventos (Salón de la S.C.S.M de Olivos). A dicho lugar en la
actualidad lo conocemos bajo el nombre de Cine Teatro York.

Además, dentro de las actividades actuales para socios, que
se reúnen en Juan B. Alberdi 1679 (Olivos), están el uso de
emergencias médicas y odontológicas y la chance de poder
realizar viajes turísticos, con un precio bastante accesible.

Mientras que, para los no socios, se encuentran el Centro de
Jubilados Nueva Era, Rotary Club Olivos, Consejo Ejecutivo
de la Orden del Olivos, actividades comunitarias en conjunto
con la Municipalidad de Vicente López y Cáritas (La Lucila).

Finalmente, quiero agradecerle al Centro de Investigación
Histórica Vicente López por el material aportado para hacer
este artículo. Y espero que ustedes lectores hayan conocido
algo más sobre esta institución tan importante para nuestro
partido y por permitirme contarles y compartir historias de
diferentes lugares o personas a lo largo de cada artículo.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

lunes, 4 de diciembre de 2023

Historia de la Línea 59

Transcurrían los años finales de la década del '20, cuando nuestro
país 
disfrutaba los últimos tiempos del modelo agroexportador y la
Ciudad de Buenos Aires superaba el millón y medio de habitantes.

Sin embargo, la infraestructura de servicios, sobre todo de
transportes 
no eran tan visible y el tranvía no era una buena
alternativa para
personas que vivían lejos del Centro (CABA).

Es por eso, que en este número voy a contarles la historia
de la Línea 59, la que significó un antes y después tanto en
lo que se refiere a los medios de transporte como también a
lo que es gran parte de la zona norte del Gran Buenos Aires.

A su vez, dicha línea fue fundada el 27 de septiembre
de 1928 
y es la que actualmente se encarga de reunir
a los barrios de Barracas (en la Comuna 4) y Munro.

En sus comienzos, la línea 59 empezó su historia con el
número "4" (esto puede ser posible ya que una parte de
su recorrido coincidía con el del tranvía de ese número)
y su itinerario iba desde Plaza de Mayo hasta la esquina
de Cabildo y Congreso (que se encuentra en Belgrano).

Luego, extendió su trayecto hasta llegar a Puente Saavedra
por su punto más al norte y a Plaza Constitución al sur. Ya
para el año 1934 llegó al barrio de Olivos y al siguiente año,
adoptó el número 59 con el cual lo identificamos hoy en día.

Unos años más tarde, amplió su recorrido hasta Av. Maipú y
Moreno, en La Lucila. Pero lamentablemente no todas son
buenas noticias, dado que estuvo un tiempo sin funcionar
por algunos problemas que eran distantes a la empresa.

De todos modos, se dieron algunas circunstancias que
marcaron la historia de la Línea, entre ellas que en 1943
cuando volvió a las calles lo hizo con el número 259. Ya
en 1967 llevó su punto de partida a Uzal y Bermúdez y
en el año 1969 volvió a utilizar de nuevo el número 59.

No obstante, en 1983 el ramal 2 se prolongó hasta el cruce
de Panamericana y San Lorenzo. Después en 1986, cuando
empezó a usar carteles, dicho ramal se denominó Barrio Golf.

Incluso, como dato de color, se puede agregar que la 59 fue
la primera línea en contar con unidades de piso bajo y rampa
para que puedan ser usadas por aquellas personas que tienen
movilidad reducida, lo cual fue un acto de inclusión en los '90.

Finalmente, le agradezco a Nicolás Ciciliani de (@rinconesdeolivos
en Instagram) por la información para hacer este artículo. Y también
a ustedes lectores 
por permitirme contarles y compartir historias de
distintos lugares o personas. Espero hayan conocido algo más de
este medio de transporte tan esencial para nuestro querido partido.

  

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com