lunes, 2 de mayo de 2022

Historia del Instituto Bignone

Para hablar de un lugar es necesario conocer algo acerca de su
gente, ubicación geográfica, testimonios, leyendas, mitos, fechas
y otras cuestiones que pueden servir para entrar más en contexto.

Es por eso, que en este número voy a contarles sobre la historia del
Instituto Josefina Colmegna de Bignone, el cual es el único instituto
municipal de la provincia de Buenos Aires dedicado a la prevención,
tratamiento, diagnóstico y rehabilitación de enfermedades visuales.

Todo empieza con Don Santiago Enrique Ángel Bignone, comerciante
de oficio, nacido en Italia en 1861 y en 1884 con tan solo 23 años llega
a la Argentina y se establece en el poblado de San Martín, provincia de
Buenos Aires. En 1895 se traslada hacia Capital Federal, junto a
Josefina Colmegna, con quien se casó y tuvo cinco hijos.

Después de unos años, más precisamente el 17 de enero de 1930, Don
Bignone adquiere la casa donde actualmente se encuentra el Instituto
para usarla como inversión y al mismo tiempo, de casa de descanso.

No obstante, se puede decir que la casa es una casona construida
a principios del siglo XX, de estilo ecléctico, que cuenta con formas
italianizantes, algunos ornamentos ingleses y un muy lindo jardín.

Sin embargo, con el paso del tiempo se realizaron mejoras
tanto en el interior como el exterior de la misma. También se
hicieron un salón de usos múltiples, una plaza y biblioteca.

Ya en 1940, fallece Josefina Colmegna a los 73 años y en
1946 fallece Bignone a los 85 años, quedando por sucesión
la casona a su hija Emilia Ángela el 11 de abril de 1946.

Después de unos años, Emilia Ángela decide donar la propiedad
al Gobierno Nacional, el 15 de diciembre de 1949. A través de su
apoderado ofrece entregar la finca para que ésta sea utilizada por

la Dirección de Precisión de la Ceguera y Asistencia de personas
no videntes. La donación se lleva a cabo el 12 de agosto de 1953.

Así funcionó el Instituto hasta que el gobierno de la Nación le
hace el ofrecimiento al Municipio de Vicente López. Éste se
hace cargo del predio mediante la Ordenanza N° 14.106
promulgada por el Decreto N° 1401 de fecha 23 de mayo del
2000, del Honorable Concejo Deliberante de Vicente López

Este se inauguró en el año 2001 y su funcionamiento depende
de la Secretaria de Salud y Desarrollo Humano del Municipio.
Y financiando por la Dirección Municipal de Discapacidad (que
es una agencia de la de la Legislatura de la Ciudad de Buenos
Aires) y por el Ministerio de Salud Pública.

Igualmente, el Instituto tiene como objetivo principal promover la salud
ocular: prevenir, detectar y tratar diferentes enfermedades visuales y
ayudar a que los pacientes puedan volver a adaptarse a la sociedad.

Por otra parte, en él encontramos una biblioteca de audio,
talleres en Braille y actividades como cerámica, tejido, radio,
artes plásticas, teatro, gimnasia y el Lumen (Servicio voluntario
de lectura para no videntes y disminuidos visuales).

Incluso durante el período de aislamiento social preventivo y
obligatorio, se llevó a cabo un programa de trabajo a distancia,
detectando tanto necesidades como situaciones de riesgo.

Finalmente, agradezco a la concejal Constanza Darchez y Martín
Liserre por su colaboración para hacer este artículo y también a
ustedes lectores. Espero hayan conocido algo más de este lugar
y recordarles, que si quieren se pueden acercar al Instituto, éste
se encuentra ubicado en Martín J. Haedo 1426, Vicente López.

      

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

Historia del Cementerio de Olivos y los vecinos

Primeramente me permito aclarar que a partir del artículo publicado en la
revista en el mes de abril del 2022, año 30, número 324, recibí un correo
electrónico de Omar Villa, vecino del partido, dónde me contaba que su
abuelo había confeccionado el plano original del Cementerio de Olivos.

De este modo y dada la situación, me pareció bueno compartirles dicho
material y así poder completar lo publicado en nuestro número anterior.

El mail enviado por el Sr. Omar Villa decía lo siguiente:

Mi abuelo, el Ing. Francisco Alejandro Villa, en su carácter de director de
la Comisión de Higiene y Ornato le comunica al Sr. intendente Juan María
Gutiérrez con fecha 15 de noviembre de 1907 ha finalizado la construcción
del Cementerio. Cuya construcción le fuera encargada el 5 de junio de 1907
conjuntamente con otras obras. Francisco Alejandro Villa confeccionó el plano
original y tuvo a su cargo la dirección de la obra. Tengo en mi poder documentos  
originales que si fuesen de su interés les podría enviar copia de ellos. Por último
cabe mencionar que el intendente le agradece el 29 de noviembre de 1907, "sus
esfuerzos y buena voluntad tan desinteresadamente demostrada de la comisión
que se le confiara su dirección".
El cementerio ha sido una de las tantas obras
que realizó entre la fecha de creación del Partido y su muerte en marzo de 1922.

Finalmente a modo de conclusión, le quiero agradecer a Omar Villa
por toda la información que me dio para hacer el artículo. Y a todos
ustedes, ojalá hayan podido conocer más sobre el Cementerio de
Olivos, el cual está
ubicado en la calle Mariano Pelliza 3100, Olivos.

        

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

viernes, 1 de abril de 2022

Historia del Cementerio de Olivos (*)

En varias ocasiones, los cementerios son lugares que suelen destacarse
por diferentes motivos, entre ellos la antigüedad, su original arquitectura
y las distintas personalidades que están sepultadas en cada uno de ellos.

Por lo tanto, es que en este número voy a contarles acerca de la historia
del Cementerio de Olivos, un lugar interesante de nuestro partido, ya que
no solo lo conoce la gente del barrio, sino que también a nivel nacional.

Con respecto a su construcción, las primeras evidencias son del 8 de
enero de 1907, un año después de la creación del primer gobierno
municipal, cuando el Honorable Concejo Deliberante (H.C.D) toma la
decisión de incluir en el pago de los impuestos una parte de la tarifa,
la cual pueda ser utilizada en la construcción del cementerio local.

Asimismo, hay una nota del 25 de febrero de 1907 que estaba firmada
por el presidente del H.C.D y sus secretarios Sres. Guillermo Mansón
y Tomás Puccio, donde se notificaba al Intendente que los vecinos
Natalio Querido, Carlos Deprati y Moisés Molteni habían sido elegidos
para participar en algunas actividades relacionadas con la obra.

Sin embargo, el 22 de marzo de 1907 la ordenanza N°7, autoriza a la
comisión ya antes mencionada, a aceptar la oferta que realizó Mariano
 Rodríguez, casado con Emilia Pelliza (hija de Mariano Pelliza, que fue
uno de los primeros propietarios de tierras que tuvo Olivos) de 10.000
varas de tierra a $0,40 la vara pagadera y la otra mitad durante un año.

De todos modos, según datos aportados por el investigador Dr. Julio
Luqui Lagleize, no se encontraron registros que hagan referencia a
su inauguración, pero si existían dos expedientes de permiso para
poder construir monumentos funerarios, fechados en el año 1909.

Entonces, con esto nos podemos dar cuenta que el Cementerio
de Olivos ya estaba construido antes de ese año y que además
cumplía funciones como tal, las cuales después se ampliaron.

No obstante, con el correr de los años fueron ocurriendo diferentes
hechos en la historia de este lugar. Uno de ellos, es que de acuerdo a
la primer ordenanza general de cementerios del 15 de enero de 1913,
los nichos se alquilaban por 10 años y ningún cuerpo podía inhumarse
antes de las 24 horas del fallecimiento ni luego de cumplirse 36 horas.

Incluso, también el Cementerio de Olivos tuvo muchos cambios desde
el punto de vista edilicio, ya que por propias cuestiones de la población,
su construcción fue modificándose a medida que fue pasando el tiempo.

Esto se debe a que en el año 1914, sólo tenía una cuadra de frente
sobre Mariano Pelliza, entre Fray Justo Sarmiento y Pedro Goyena,
por una cuadra en sentido al sur. Después en 1935, se agregó otra
manzana hasta O’Higgins y ya se habían hecho 5000 inhumaciones.

Luego en 1940, se incorporó una manzana más hasta la calle Rosetti
y se construyeron: la capilla con su respectivo atrio, las oficinas de la
administración y anexos e incluso se reconstruyó el viejo paredón, y
en 1964, se extendió la superficie hasta la que se conoce hoy en día.

Otro dato no menor, es que al encontrarse cerca de la Quinta de
Olivos, el Cementerio de Olivos cuenta con el honor de que tres
ex Presidentes de la Nación, descansan en él. Los mandatarios
son: el Dr. Roberto M. Ortiz; Ramón S. Castillo y Arturo Frondizi.

Además, en él se encuentran varias personalidades importantes
como lo son Atilio Deprati, Roberto Uzal y José Adolfo Burman,
que a su vez todos fueron ellos intendentes de nuestro partido.

  

También están sepultadas algunas personas de renombre como
Salvador Mazza (investigador del Mal de Chagas); Juan Michans;
Ricardo Rojas, Hugo del Carril; Juan Carlos Altavista, entre otros.

Por otra parte, su horario como consecuencia de la pandemia
por Coronavirus puede llegar a tener unos cambios, entonces
lo más recomendable es comunicarse llamando al 4790-1059.

Finalmente, a modo de conclusión espero que hayan conocido parte
de la historia de este lugar importante del partido de Vicente López,
el cual se encuentra ubicado en la calle Mariano Pelliza 3100.

(*) Parte de la redacción de este artículo proviene de lo
extraído del 
libro de Cristina Mirabelli, El barrio de Olivos y
La Lucila
, 3era Edición, Olivos: Del Camino del Bajo, 2007.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com