viernes, 1 de abril de 2022

Historia del Cementerio de Olivos (*)

En varias ocasiones, los cementerios son lugares que suelen destacarse
por diferentes motivos, entre ellos la antigüedad, su original arquitectura
y las distintas personalidades que están sepultadas en cada uno de ellos.

Por lo tanto, es que en este número voy a contarles acerca de la historia
del Cementerio de Olivos, un lugar interesante de nuestro partido, ya que
no solo lo conoce la gente del barrio, sino que también a nivel nacional.

Con respecto a su construcción, las primeras evidencias son del 8 de
enero de 1907, un año después de la creación del primer gobierno
municipal, cuando el Honorable Concejo Deliberante (H.C.D) toma la
decisión de incluir en el pago de los impuestos una parte de la tarifa,
la cual pueda ser utilizada en la construcción del cementerio local.

Asimismo, hay una nota del 25 de febrero de 1907 que estaba firmada
por el presidente del H.C.D y sus secretarios Sres. Guillermo Mansón
y Tomás Puccio, donde se notificaba al Intendente que los vecinos
Natalio Querido, Carlos Deprati y Moisés Molteni habían sido elegidos
para participar en algunas actividades relacionadas con la obra.

Sin embargo, el 22 de marzo de 1907 la ordenanza N°7, autoriza a la
comisión ya antes mencionada, a aceptar la oferta que realizó Mariano
 Rodríguez, casado con Emilia Pelliza (hija de Mariano Pelliza, que fue
uno de los primeros propietarios de tierras que tuvo Olivos) de 10.000
varas de tierra a $0,40 la vara pagadera y la otra mitad durante un año.

De todos modos, según datos aportados por el investigador Dr. Julio
Luqui Lagleize, no se encontraron registros que hagan referencia a
su inauguración, pero si existían dos expedientes de permiso para
poder construir monumentos funerarios, fechados en el año 1909.

Entonces, con esto nos podemos dar cuenta que el Cementerio
de Olivos ya estaba construido antes de ese año y que además
cumplía funciones como tal, las cuales después se ampliaron.

No obstante, con el correr de los años fueron ocurriendo diferentes
hechos en la historia de este lugar. Uno de ellos, es que de acuerdo a
la primer ordenanza general de cementerios del 15 de enero de 1913,
los nichos se alquilaban por 10 años y ningún cuerpo podía inhumarse
antes de las 24 horas del fallecimiento ni luego de cumplirse 36 horas.

Incluso, también el Cementerio de Olivos tuvo muchos cambios desde
el punto de vista edilicio, ya que por propias cuestiones de la población,
su construcción fue modificándose a medida que fue pasando el tiempo.

Esto se debe a que en el año 1914, sólo tenía una cuadra de frente
sobre Mariano Pelliza, entre Fray Justo Sarmiento y Pedro Goyena,
por una cuadra en sentido al sur. Después en 1935, se agregó otra
manzana hasta O’Higgins y ya se habían hecho 5000 inhumaciones.

Luego en 1940, se incorporó una manzana más hasta la calle Rosetti
y se construyeron: la capilla con su respectivo atrio, las oficinas de la
administración y anexos e incluso se reconstruyó el viejo paredón, y
en 1964, se extendió la superficie hasta la que se conoce hoy en día.

Otro dato no menor, es que al encontrarse cerca de la Quinta de
Olivos, el Cementerio de Olivos cuenta con el honor de que tres
ex Presidentes de la Nación, descansan en él. Los mandatarios
son: el Dr. Roberto M. Ortiz; Ramón S. Castillo y Arturo Frondizi.

Además, en él se encuentran varias personalidades importantes
como lo son Atilio Deprati, Roberto Uzal y José Adolfo Burman,
que a su vez todos fueron ellos intendentes de nuestro partido.

  

También están sepultadas algunas personas de renombre como
Salvador Mazza (investigador del Mal de Chagas); Juan Michans;
Ricardo Rojas, Hugo del Carril; Juan Carlos Altavista, entre otros.

Por otra parte, su horario como consecuencia de la pandemia
por Coronavirus puede llegar a tener unos cambios, entonces
lo más recomendable es comunicarse llamando al 4790-1059.

Finalmente, a modo de conclusión espero que hayan conocido parte
de la historia de este lugar importante del partido de Vicente López,
el cual se encuentra ubicado en la calle Mariano Pelliza 3100.

(*) Parte de la redacción de este artículo proviene de lo
extraído del 
libro de Cristina Mirabelli, El barrio de Olivos y
La Lucila
, 3era Edición, Olivos: Del Camino del Bajo, 2007.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

miércoles, 2 de marzo de 2022

Historia del Hotel Villa Carapachay

Muchas veces, ya sea por cuestiones económicas, algún problema familiar,
falta de mantenimiento o simplemente por necesidad, varias construcciones
pierden su función original y en varios casos terminan siendo “tiradas abajo”,
para que en ese terreno probablemente se haga una obra totalmente nueva.

Es por eso, que en este número les voy a contar acerca de la historia del
Hotel Villa Carapachay, un sitio que en su momento fue muy importante y
hace ya largo tiempo no forma parte de nuestro partido de Vicente López.

Construido en el año 1887 y desde finales del siglo XIX hasta las primeras
décadas del siglo XX, fue un lugar que logró obtener un valioso renombre,
y a su vez, se encontraba ubicado dentro del circuito conformado por las
calles Corrientes, Rawson y Sturiza,
y en las cercanías de las vías del
Ferrocarril Central Argentino (F.C.C.A), que actualmente es la que cubre
el ramal que va comprendido desde la estación Retiro a Tigre y viceversa.

Por lo tanto, se puede decir que el Hotel Villa Carapachay estaba a unos
150 metros para la izquierda de las vías del F.C.C.A, en dirección a Tigre;
esto quiere decir que se encontraba en lado contrario a la Av. Libertador.

Respecto a la historia del Hotel, les puedo comentar que su propietario fue
el señor Matías Sturiza (1856-1928)
y que los números de teléfono eran el
77 y 209, de la empresa por aquel entonces denominada Unión Telefónica.

A su vez, dentro de los grandes salones se podían encontrar obras de arte,
entre ellas “El secreto de la roca”, una pieza en mármol realizada por Félix
Pardo de Tavera, que además de artista plástico, era un importante médico.

También, este lugar no solo se encargaba de recibir huéspedes, sino que
también fue testigo de fiestas y banquetes de gran nivel en aquel entonces.

Sin embargo, durante el paso del verano los días jueves se dedicaban a la
moda, ya que hacían desfiles para anunciar las novedades de la temporada;
mientras que los sábados y domingos se llevaban a cabo las “dîner danzant”,
es decir, una cena acompañada de baile con orquestas e incluso hubo unos
bailes de máscaras para poder festejar la llegada del carnaval.

Aun en sus “tiempos dorados” sirvió como anfitrión para el desarrollo de
distintas actividades, dentro de las cuales voy a contarle algunas de ellas:

- Sábado 4 de Marzo de 1905: Un núcleo de lindas señoritas y de eximios
 caballeros, dieron animación extraordinaria al baile de fantasía, donde por
la cantidad de gente que había, los espacios comunes quedaron reducidos.

- Sábado 2 de abril de 1910: Hubo un almuerzo que contó con la presencia,
entre otros, del entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Ignacio
Darío Irigoyen. Durante su desarrollo, Irigoyen leyó el discurso inaugural de la
parte construida del camino pavimentado que uniría el Tigre con la ciudad de
Buenos Aires. Obra que se ejecutaba en cumplimiento de la ley que sanciona
la Legislatura de la provincia de Buenos Aires con fecha el 18 de junio de 1907.

- Domingo 27 de agosto de 1911: Se hizo un almuerzo, cuyo objetivo era
contar acerca de la inauguración de las obras del tranvía que en un futuro
no tan lejano, se encargaría de unir a la ciudad de Buenos Aires con Tigre.

- Domingo 11 de febrero de 1912: Se realizó un “promenade concert”, el
cual estuvo a cargo del Club Social de Olivos, con motivo de las fiestas
patronales de la localidad y por la inauguración de dicho centro social.

De todos modos, no todo es alegría, ya que cerca de la década del ’40 sus
dueños tomaron la decisión de vender el Hotel, dado que el valor del terreno
era bastante elevado por su ubicación y no solamente se demolió el edificio,
sino que un tiempo después también se realizó su loteo correspondiente.

Finalmente, a modo de conclusión espero que hayan conocido parte de la
historia de este lugar que en su momento fue conocido por su arquitectura
y sobre todo por la importancia tanto cultural como social que supo tener.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com

martes, 1 de febrero de 2022

Historia de la Biblioteca Popular Sudestada

Cuando uno llega al mundo, lo primero que aprende es a interactuar con
las personas de su círculo familiar: madre, padre, hermanos, abuelos, etc.
Después de ya pasados varios años, los niños van adquiriendo distintas
costumbres que posteriormente les van a servir durante el resto de su vida.
Algunos de estos hábitos pueden ser: aprender a caminar, hablar, escribir,
andar en bicicleta con ayuda de rueditas, comer, escribir, leer, entre otros.

Sin embargo, con el paso del tiempo y el constante avance de las nuevas
tecnologías, se leen revistas, diarios y sobre todo libros, con más frecuencia
en formato digital. Dando grandes ventajas como: calidad de las imágenes, un
gran diseño, mejor presentación, posibilidad de descarga y algunas cosas más.

Leer en papel tiene sus desventajas, ya que el libro sufre el paso del tiempo,
puede llegar a agotarse la edición, tiene un precio más elevado y ocupa más
espacio. E incluso se evitaría la tala de los árboles, aunque ésta tiene algo
positivo, cuando se utiliza la madera para la industria de la construcción.

Es por eso, que en el siguiente artículo les voy a contar sobre la historia de
la Biblioteca Popular Sudestada (BPS), la cual funciona ya hace 15 años en
un local del barrio de Florida, aunque su fundación haya sido en el año 2001.

Asimismo, en la Biblioteca se pueden encontrar más de 17.000 libros que se
dividen en diferentes géneros, entre ellos: clásico, historia, novela, teatro, etc.

Al nombrar una biblioteca popular, en nuestro país, nos referimos a aquellas
que son fundadas, auto gestionadas y ayudadas por los vecinos, aunque en
parte tienen el apoyo del Municipio. Esto sucede gracias a una ley firmada en
1870 por Domingo F. Sarmiento (presidente de la Nación) y Nicolás Avellaneda
(periodista, senador, entre otras tantas cosas), la cual el primer artículo ordena
que el Estado debe subvencionar el funcionamiento de dicho establecimiento.

No obstante, esta Biblioteca no solamente ofrece la posibilidad de poder ir y
conseguir distintos tipos de libros, sino que ofrece diferentes talleres y ciclos
durante el transcurso del año. Si desean saber acerca de ellos deben entrar
al blogspot:
https://bibliotecapopularsudestada.blogspot.com/p/talleres.html.

Incluso es importante contar que la BPS es un espacio abierto, autogestivo y
plural de los vecinos del partido de Vicente López, que se mantiene gracias al
 aporte y colaboración de los socios. Es bueno recordarles que toda la ayuda,
por medio de la gente siempre es bienvenida, ya sea para mantener el jardín
hasta actualizar carteleras, saber sobre pintura, cerrajería y otras cosas más.

Por otro lado, les cuento que el horario de atención es de lunes a viernes de
10:30 a 12:30 hs. y martes, jueves y viernes de 16:00 a 19:00 hs.; mientras
que los sábados también está abierta en el horario que va desde las 10:30 a
13:30 hs. Si desean, para más información pueden visitar la página web de
la Biblioteca
http://www.bibliotecasudestada.org.ar/
o en sus redes sociales. 

Finalmente, quisiera agradecerles a Verónica, Santiago y todo el personal de
la Biblioteca Popular Sudestada por su gentil colaboración para poder hacer
este artículo y también a ustedes lectores. Espero hayan conocido algo más
de este barrio de Florida. De mas esta recordarles, si quieren hacerse socios,
ser voluntarios o donar libros pueden acercarse hasta la Biblioteca, ubicada en
la calle Aristóbulo del Valle 1631 (Florida) o llamar al 4796-1286/15-3409-2950.

Octavio Arrosamena Daners
Redactor y editor de artículos
octavioarrosamenadaners@gmail.com